martes, 5 de septiembre de 2017

"Blood Falls" de la Antártida

En 1911 en los Valles Secos de McMurdo, en Tierra de Victoria, en el este de la Antártida, el geocientífico Griffith Taylor descubrió esta zona roja “cataratas de sangre”, la cual los primeros exploradores lo atribuyeron a algas rojas, pero un equipo de investigación liderado por la Universidad de Alaska Fairbanks y el Colorado College, ha descubierto que es debido a la presencia de óxido de hierro.



Resulta que hay una fuente de agua salada atrapada bajo el glaciar Taylor desde hace más de un millón de años, con una trayectoria de unos 100 metros.

Jessica Badgeley, estudiante de pregrado en Colorado College, y la glacióloga Erin Pettit de la Universidad de Alaska Fairbank, junto con su equipo de investigación, estudiaron este fenómeno utilizando un radar, el cual utiliza dos antenas, una para transmitir impulsos eléctricos y otra para recibir la señal, y detectaron la salmuera que alimenta las "Blood Falls", ya que con el radar se amplía el contraste de la salmuera con el hielo del glaciar, y al oxidarse el hierro al contacto con el aire da la tonalidad rojiza al agua.

Pero ¿cómo es que fluye agua líquida del interior de un glaciar?

“El agua líquida puede persistir dentro de un glaciar extremadamente frío. El agua libera calor a medida que se congela y ese calor calienta el hielo más frío que la rodea. El calor y la baja temperatura de congelación del agua salada hacen posible el movimiento del líquido. El glaciar Taylor es ahora el glaciar más frío del mundo en tener agua que fluye constantemente. ”  explicó la glacióloga Erin Pettit.

Por lo que misterio resuelto y una cosa más que sabemos.


Fuente: 20minutos.es
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